Las 10 películas más decepcionantes de 2011

Todos esperábamos mucho de ellas, se suponía que iban a ser la repanocha… Y terminamos saliendo del cine preguntándonos por qué habíamos pagado la entrada.

¿Hay algo peor que salir del cine agitando los puños enfurecido? ¿Hay una sensación más triste, al abandonar la sala, que la de haber presenciado un truño? Sí, la hay. Y es la decepción. Seguro que sabéis de lo que hablamos: esa peli que tanto prometía (por recuperar una historia mítica de tu infancia, por proponer un crossover de géneros imposible, por ser una secuela de tu filme del alma) resulta, una vez vista, sencillamente olvidable. Y, a veces, resulta que también es horriblemente mala. Qué cosas.

Ahora que toca repasar lo mejor (y lo peor) de 2011, en CINEMANÍA nos hemos apuntado a recordar estas películas que, más que indignados, nos dejaron a medio gas, tristes por lo que pudo haber sido y no fue. A continuación podéis leer una lista, tan discutible como siempre y a la que os animamos a añadir títulos (o a defender a los presentes) en los comentarios de esta página. Y si pensáis que nos hemos pasado con los palos, que sepáis que la siguiente corresponderá a esos títulos que nos han sorprendido para bien.

1.-Tron Legacy

Lo que prometía: Una revisión de todas las cosas grandes que hicieron de la primera Tron un filme de culto, sólo que esta vez con un guión solvente. Y con Jeff Bridges.

Lo que nos encontramos: Pues todas las cosas que hacían grande a la primera Tron (estética rompedora, musicón electrónico, fantasía cibernética) ejecutadas de una forma tan fashion y tan autoconsciente que resultaban inanes. Para colmo, el gran Jeff puso el piloto automático (sí, a él también le pasa) convirtiéndose en un cruce digital entre ‘El Nota’ y Obi-Wan Kenobi. Claro que lo de Bridges tiene poco delito, porque si le comparamos con los jóvenes Garrett Hedlund y Olivia Wilde, tan expresivos como sprites de un videojuego de los 80, lo suyo parece de Oscar… Salvo si recordamos ese penoso rejuvenecimiento digital. En cuanto al guión, y al montaje, preferimos no entrar en detalles, porque el sistema se nos cuelga.

Habría estado mejor si… Los responsables del filme hubiesen recordado que lo mejor del original eran los videojuegos, la imaginación y el lado más cachondo de Bridges.

Green Lantern

Lo que prometía: ¡Adiós a las neuras al estilo Christopher Nolan! El superhéroe más cósmico de DC Comics llegaba a las pantallas en un filme que prometía emoción galáctica a raudales.

Lo que nos encontramos: Lo que se anunciaba como un En busca del Arca perdida con anillos de poder acabó siendo más bien un Reino de la Calavera de cristal con muchos (muchísimos) efectos digitales y un guión que parecía improvisado de escena a escena. No nos malinterpretéis: los momentos más cartoonescos de la película, propiciados por los poderes de Ryan Reynolds, resultaban divertidos y aprovechable. Pero si el argumento se hubiese salido un poco del esquema “chico recibe poderes especiales – chico corteja a la chica – chico lucha contra el malo”, la cosa habría estado mejor. O incluso bien.

Habría estado mejor si… La hubiese dirigido Rodrigo Cortés.

Conan el bárbaro

Lo que prometía: Pisar con sus toscas sandalias los enjoyados tronos de la taquilla, manteniendo el respeto debido a Schwarzenegger y John Millius pero con el ojo puesto en los relatos originales de Robert E. Howard.

Lo que nos encontramos: Un telefilme de presupuesto alto que aprovechaba el carisma de Jason Momoa (pero no tanto como debiera: véase el papel del hawaiano en Juego de tronos) para colarnos una historia de espada y brujería bastante tópica, con écos del Hollywood churrero y digitalizado de Prince of Persia o Furia de titanes . Ni rastro de la grandeza épica de la primera adaptación, ni de las buenas maneras apuntadas por el director Marcus Nispel en su remake de Viernes 13. El guionista Sean Hood remató el veredicto: “Mi película”, confesó, “es un fracaso”.

Habría estado mejor si… Los productores (primero) y Nispel (después) hubiesen recordado que la brutalidad primigenia no se obtiene con un simple baño de sangre falsa.

The Green Hornet

Lo que prometía: El delirante Michel Gondry y Seth Rogen, actor protagonista, se llevan el cine de superhéroes a su terreno loco, loco, loco.

Lo que nos encontramos: ¿Alguien sabe realmente qué ocurrió en los entresijos de esta producción? Nosotros no tenemos ni idea, y casi que mejor no preguntárselo. Entre ese 3D mal aplicado, ese guión sin pies ni cabeza y esa manifiesta forma de desaprovechar los talentos de Cameron Diaz y (sobre todo) un Christoph Waltz criminalmente malgastado, esta película nos provocó un planchazo de órdago. Y eso mantendremos una y otra vez, aunque el cineasta galo nos llame “fascistas” a la cara.

Habría estado mejor si… Gondry se hubiese dejado de medias tintas entregando uno de sus ejercicios de surrealismo. Recaudar, no habría recaudado, pero nos hubiéramos divertido más.

Cars 2

Lo que prometía: Una inyección de gasolina con ricino para el único título mediocre de Pixar, gracias a una reconversión al género de espías.

Lo que nos encontramos: En realidad, la primera entrega de Cars no estaba tan mal. Lástima que, para darnos cuenta de ello, tuviésemos que ver esta secuela tan desangelada. La cual, todo sea dicho, entretiene y está bien hecha. ¿Cuál es el problema? Pues que, filme tras filme, la casa del flexo nos ha acostumbrado a una experiencia emocional, sensual e intelectual que satisface a todos los paladares… Y en Cars 2 sólo encontramos una buena peli de animación para chavales.

Habría estado mejor si… John Lasseter se hubiese olvidado de darle vida a su colección de cochecitos en miniatura, centrándose en cambio en obtener una buena historia.

Caballeros, princesas y otras bestias

Lo que prometía: ¡Voto a bríos! He aquí lo que se anunciaba como una película ideal para visionar tras jugar una partida de Dungeons & Dragons y degustar esas hierbas que tanto gustan en la Tierra Media. ¡Y con Natalie Portman en tanga!

Lo que nos encontramos: Aun apreciando la labor del reparto (tanto la Portman como James Franco, Danny McBride y Zooey Deschanel insisten en reírse de sí mismos), Caballeros, princesas… no resultó una gran película. Es decir: no resultó esa colección de tópicos fantástico-épicos pasados por la turmix de la parodia con la que algunos soñábamos, más que nada porque tampoco era tan graciosa. Y eso es lo peor que le puede pasar a una comedia. El filme no resultó tan malo como Dungeons & Dragons, pero como dicha peli parece dirigida por Sauron en un mal día, tampoco es mucho decir.

Habría estado mejor si… El director David Gordon Green se hubiera mirado en el espejo de los Monty Python. Por desgracia, aquí nadie se comió al trovador de Sir Robin.

Resacón 2 ¡Ahora, en Tailandia!

Lo que prometía: Una secuela para la comedia más exitosa de 2010, llevándose su mecánica de ‘el día después’ a la siempre fascinante Bangkok.

Lo que nos encontramos: Pues un ‘Resacón en Bangkok’ que, si no acababa de triunfar, era precisamente por su servilismo con el original. En gran parte no importaba, porque Zach Galifianakis seguía siendo muy gracioso y porque era un punto ver a Bradley Cooper Ed Helms con el tatuaje (sujeto a copyright) de Mike Tyson. Pero después del festín de risas, y de gamberradas poco ‘correctas’, del original, uno hubiese agradecido más originalidad.

Habría estado mejor si… Todd Philips y sus muchachos se hubiesen sumergido en una auténtica piscina de sordidez, no en un bajo mundo de postal para turistas.

Paul

Lo que prometía: Simon Pegg y Nick Frost se llevan su comedia referencial made in UK a la América profunda, con escala en el Área 51.

Lo que nos encontramos: Una película demasiado ‘normal’ para contentar a los devotos del fantástico y la ciencia-ficción, y demasiado friki para ganarse los corazones del público mainstream. Sí, salía Sigourney Weaver, Spielberg tenía un (mínimo) cameo y abundaban las bromas para iniciados, pero la tensión antes mencionada (por no hablar de su obstinación por contentar a la vez al público de EE UU y a los eurofans de Pegg y Frost) acabaron pasándole factura.

Habría estado mejor si… Edgar Wright hubiera dejado de postear en su blog cinco minutos para acercarse al plató y darle unos consejos a Gregg Mottola.

Cowboys and Aliens

Lo que prometía: Demostrar que el talento exhibido por Jon Favreau en la primera Iron Man no era un espejismo. Recuperar para la causa a Harrison Ford.

Lo que nos encontramos: Como tantos otros filmes de esta lista, Cowboys & Aliens no está demasiado mal: incluso le dimos una buena puntuación. Y precisamente ese es el problema, porque de un fracaso épico pueden extraerse grandes cotas de diversión. En cambio, este filme resultó tan discretito, tan solvente a secas, tan así así… que nos dejó más tristes que si se hubiera tratado de un truño. No damos detalles para no caer en spoilers, pero la falta general de sentido del humor no compensaba esos momentos de ebullición, ni los instantes de poesía Far West.

Habría estado mejor si… Harrison le hubiese pegado un telefonazo a su amigo Spielberg a fin de pedirle consejos para Favreau. Aunque, claro, nos acordamos de la última de ‘Indy’ y no nos parece tan buena idea.

El Capitán Trueno y el Santo Grial

Lo que nos prometía: El héroe más medieval del cómic español salta a la pantalla con los rasgos de Sergio Peris Mencheta y… Un momento, ¿eso es prometer algo?

Lo que nos encontramos: El gran batacazo español del año demuestra lo cierto de una lección que nuestros cineastas se obstinan en no aprender: si no tienes el presupuesto de una de Hollywood, trata de ser original en lugar de hacer una copia cutre. Dicha fórmula, que funciona tan bien en Francia (por ejemplo) fue drásticamente desoída por los responsables de este desastre, cuya larguísima gestación e inenarrable mala estrella (deserción de Elsa Pataky, impagos, broncas entre director y productor…) acabó en lágrimas para casi todos.

Habría estado mejor si… Hubiera asumido que una superproducción española es, en términos internacionales, una película de presupuesto mediano, sacando partido de sus limitaciones y riéndose de sí misma. Pero no en plan Fuga de cerebros 2, ojo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s